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Letras Sobre la creacion artistica

con Enrique Vila-Matas

Por Sonia Antón Ríos

EspacioEnrique Vila-Matas



Alguna vez ha manifestado que cuando terminó Bartleby y compañía casi deja de escribir, y que escribir Suicidios ejemplares evitó que él mismo se suicidara. Y así, con El mal de Montano se aprovechó literariamente de su obsesión por la literatura.

Entonces, parece que debemos dar gracias a que el último libro de Enrique Vila Matas desarrolle el tema del deseo de desaparecer, como hace en Doctor Passavento, y así salvarnos de que el propio autor sucumba a tal tentación.

Aliviados, esperamos, con la incógnita de su próxima obsesión, que cada cierto tiempo siga permitiendo que nos sumerjamos en ese mundo suyo —insaciable de literatura y sub-realidad—, trayectoria férrea o viaje sin retorno, como él mismo define su obra.
Utilizando manidas palabras, y no por eso menos ciertas, Enrique Vila Matas (Barcelona, 1948) es una de las voces literarias actuales con mayor personalidad, poseedoras de un vanguardismo propio, único. Su extensa obra literaria disfruta de una singular concepción de la trama y los personajes, así como de un generoso despilfarro, en el mejor sentido, de erudición literaria entre sus páginas.

Con todo esto, aunque hay mucho más, nos hemos dirigido a él para ver si podía responder un breve cuestionario sobre la creación artística, un tema por el que en calidoscopio.net sentimos una especial atracción. Qué, cómo, cuándo y dónde se produce esa mágica transformación del pensamiento a la realidad. Por este motivo, iniciamos una serie de breves entrevistas, con el fin de rastrear el fenómeno de la creación. La curiosidad nos mueve:

 ¿Existe la inspiración? ¿Se busca o le encuentra a uno?

Vila-Matas: Llega silenciosamente cuando menos la esperas. Si no estoy en mi escritorio, tomo notas. Generalmente las buenas ideas me llegan cuando viajo en avión o estoy en la parada  del autobús.

 Realmente, ¿es necesario, como decía Picasso, que la inspiración le pille a uno trabajando?

Vila-Matas: Picasso lo decía en un sentido muy claro: si quieres pintar un cuadro (aunque no sepas cuál), ponte a trabajar. Y a veces, claro, de ahí sale algo. Ahora bien, ese algo no necesariamente lo dicta la inspiración, que hoy en día es una palabra muy cursi. Por otra parte, las musas tienen actualmente un sindicato y hay muchos días en que se declaran en huelga. En fin... Escribir es hacerse pasar por  otro (creo que lo decía Justo Navarro). Sólo si  te pones a escribir (y por mucho que las musas estén en  huelga) puedes saber sobre qué en realidad querías escribir. Aparece muy pronto “el otro” y te hace escribir algo que tú ignorabas sobre ti  mismo.

¿Cree determinante el espacio y el tiempo? ¿Tiene usted algún lugar y horario preferente para la labor creadora? ¿Alguna manía?

Vila-Matas: En los años 80 escribía sólo dos horas, por la tarde, esperando a que anocheciera para volver a salir a la calle y a los bares: rondas interminables. Con la edad, amo los amaneceres. Me levanto –como hoy, por ejemplo– a las seis y media de la mañana y trabajo hasta el mediodía. Es cuando me siento más lúcido. Una sola manía (supersticiosa): si estoy en mi casa de Barcelona, hago la señal de la Cruz (vertiente cristiana) y toco una varita mágica que me obligó a comprar en Colonia mi amiga Cristina Fernández Cubas, que tiene mucho de bruja (vertiente pagana)

¿Cuál es su estado de ánimo óptimo para trabajar?

Vila-Matas: Gran serenidad o bien  -¿por qué no?- fuerte dolor de cabeza y prisa por entregar algún escrito; he escrito cosas maravillosas luchando contra mi malestar. Ahora bien, generalmente es preferible tener la mente despejada y serena.

¿Nos podría describir su lugar de trabajo?

Vila-Matas: La misma mesa en la que he escrito en los últimos 27 años. Una gran ventana, en lo alto de la ciudad, desde la que se ve toda Barcelona. Silencio todo el día.

¿Lleva siempre encima un cuaderno de notas, una Moleskine?

Vila-Matas: No, a veces en algún viaje. Pero se ha puesto tan de moda el Moleskine que he comenzado a tenerle manía. Además, me regalan tantos que los tengo todos acumulados junto a la varita.

¿Cómo es su proceso creativo?

Vila-Matas: Decía Cioran que la creación fue el primer acto de sabotaje. Comencé a escribir para destruir el léxico y el discurso familiar. En fin... Creo que en realidad toda creación, en su origen, es  una Forma propia que está naciendo en lucha contra una Forma (clásica y ya muy imitada) que nos disgusta.

¿Qué valoración da a la corrección?

Vila-Matas: Absolutamente fundamental. Parece mentira que aún se dude de esto. Una de las grandes ventajas de escribir, con respecto a hablar, es que se puede corregir lo dicho para tratar de decirlo con mayor precisión. Decía el gran Augusto Monterroso que escribir es corregir.

Una vez terminado, ¿cómo se enfrenta a las críticas?

Vila-Matas: La crítica compara siempre. Acaban de compararme, por ejemplo, con Kundera, escritor que desprecio y no leo. Y es que la crítica compara siempre, y lo incomparable se les escapa.

 

 

 

 

Sobre la creación artística con:


Lorenzo Silva (Julio 07/ XV)

Rodrigo Fresán (Mayo 07/ XIV)

Norberto Luis Romero (Febrero 07/ XII)

José María Conget (Enero 07/ XI)

Montero Glez (Diciembre 06/ X)

Fernando Marías (Noviembre 06/ IX)

Carmen Posadas (Octubre 06/ VIII)

Antonio Gómez Rufo (Septiembre 06/ VII)


Elvira Lindo (Agosto 06/ VI)

Benjamín Prado (Mayo 06/ III)

Javier Tomeo (Abril 06/ II)



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