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Sobre la creacion artistica

con Elvira Lindo

Por Sonia Antón Ríos

EspacioElvira Lindo


Retomamos la sección Sobre la creación artística que temporalmente habíamos aparcado. Ya se sabe, esto es un calidoscopio, y cualquier desequilibrio hace aparecer y desaparecer cuentas, colores, reseñas, secciones… acaso cierto libre albedrío que subrayamos como virtud.
Así, volvemos a esa senda
etérea que es la inspiración y
con ella nuestro intento, estúpido pero divertido, de reglar y definir el proceso de creación artística. En este mes de agosto, de calor, como debe ser, de vacaciones, como debería ser, qué mejor que preguntar a Elvira Lindo (Cádiz, 1962) sobre cómo se maneja ella entre los hilos de la creación.

Sobran las presentaciones, ¿quién no conoce a Elvira Lindo? Periodista, guionista, actriz y, sobre todo, escritora.  Gran observadora de la cotidianidad y de acentuada versatilidad. Ejemplo de ello es la soltura que muestra al ponerse tras la mirada infantil del divertido, descarado y miope Manolito gafotas. Por otro lado, encontramos en su haber colaboraciones en cine, como en La primera noche de mi vida, la adaptación a guión del libro Plenilunio; teatro, La sorpresa del roscón;  la reunión de algunos de sus artículos periodísticos en el libro llamado Tinto de Verano y la novela Algo más inesperado que la muerte (Alfaguara, 2002) donde recrea parte del mundo literario de éxito.
¿Su última novela? Una palabra tuya (Seix Barral, 2005), en ella nos adentra en la vida llena de tropiezos de dos barrenderas amigas desde la infancia.

Así y todo, la curiosidad nos movió a preguntar cómo concibe Elvira Lindo su proceso de creación literaria:

¿Existe la inspiración? ¿Se busca o le encuentra a una?

Lo que ocurre con la palabra "inspiración" es que está tan manida que ya suena algo ridícula, pero en mi caso, claro que existe algo parecido, es una imagen, una imagen poderosa, una situación, un diálogo, de la que nace el principio de una historia.

Realmente, ¿es necesario, como decía Picasso, que la inspiración le pille a uno trabajando?

No sé si el proceso creativo de la literatura y las artes plásticas se pueden comparar. En las artes plásticas contribuye en gran medida el trabajo físico y la relación de tu esfuerzo con materiales reales, en la literatura los materiales están todos en tu mente. Es distinto. Un escritor puede ir por la calle y a su manera está trabajando, pensando, dándole vueltas a algo que le va a servir o mirando algo un edificio, una mujer, una situación que se va a llevar para casa.

¿Cree determinante el espacio y el tiempo? ¿Tiene usted algún lugar y horario preferente para la labor creadora? ¿Alguna manía?

Escribo artículos por la mañana y ficción por la tarde. Todavía no me explico por qué. La tarde es más recogida, más tranquila, más íntima. Será por eso. Me gusta que haya silencio pero no me gusta sentirme sola, y me gusta interrumpir ese silencio con alguna llamada o alguna intrusión de un ser querido.

¿Cuál es su estado de ánimo óptimo para trabajar?

He escrito comedia estando muy deprimida, así que pienso que puedo escribir de cualquier manera. Sólo hay una cosa para la que tengo menos aguante: si me siento mal físicamente, aunque sea un simple catarro, necesito tumbarme y dormir.

¿Nos podría describir su lugar de trabajo?

Tengo dos lugares. El de Madrid es un cuarto luminoso que da a un pequeño jardín, es moderno, con una mesa de cristal naranja muy alegre, es muy alegre. Como mi ventana da a ras de suelo en el jardín, mi perrillo se pone en el alfeizar para vigilarme y vigilar a los pájaros que se comen su pienso. Esa imagen me da la felicidad y oír a los hijos de fondo en verano.
En Nueva York, mi mesa está en mi dormitorio porque el apartamento es pequeño, tiene las  paredes pintadas de rojo y una gran ventana que da a la parte trasera de unas cuantas casas, todas con escaleras de incendios: es recogido, oscuro y muy evocador. Supongo que algunos vecinos me ven trabajar, yo también les observo a ellos, es un poco como en La Ventana Indiscreta. Tengo mucha suerte.

¿Lleva siempre encima una libreta para notas?

No llevo libreta, para aquello que me interesa tengo una memoria prodigiosa.

¿Cómo es su proceso creativo? Por ejemplo, ¿Qué puede determinar el espacio, el tiempo o el personaje principal?

El personaje principal para mí es lo más importante, la decisión de quién cuenta la historia, del punto de vista. El espacio, el tiempo, son cosas sobre las que pienso mucho. Me gusta que los libros tengan coherencia y me gusta que sean concisos, así que cada vez más pienso en ello antes de escribir la primera línea.

¿Qué valoración da a la corrección?

Valoro muchísimo la corrección porque no me gusta corregir hasta el final para no perder el tono de lo que escribo ni el ritmo. Es una fase complicada para mí porque volver a trabajar sobre lo trabajado es ingrato, pero en mi caso fundamental.

Una vez terminado, ¿cómo se enfrenta a las críticas?

Creo que no me enfrento mal a las críticas. Una mala crítica me duele, como a todo el mundo, pero no me machaca. Lo que llevo mal es la descalificación personal, que en España se utiliza mucho y que nos indica lo pobremente que se ejerce esa crítica.

Cubiertas de narrativa y teatro de Elvira Lindo

 

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