Sumario Miscelanea 1 Letras 1 Cine 1 Musica 1
Cabecera Calidoscopio
Espacio inventado

 

Pasan los trenes


 
Para no ser descubiertos por tu padre, me has pedido que te acaricie, que renunciemos al traqueteo de las antiguas locomotoras de carbón.  Te masturbo siguiendo las trazas que el amor pinta en el aire cuando estoy dentro de ti. Mis sentidos han de ser cautelosos, deben adivinarte, recordarte que no grites, que me claves tus uñas para evitarlo, que te esperes hasta que me dices que ya viene, que lo sientes venir en dirección al sol, lejano pero cada vez más cerca, conectado a tu vientre, haciendo vibrar las tierras periféricas a su paso, que ya esta aquí, y ahora sí, puedo pedirte que te corras con mis yemas desbocadas dentro de ti, para que tu orgasmo no sea más que otro seísmo urbano e invasor de los trenes sacudiendo sin piedad esta débil letanía eléctrica que nos rodea, el único sonido que emite vida en esta casa; y para ti, apenas un momento de belleza muda y solitaria, nómada en los vagones que se alejan con un pedazo tuyo como único equipaje. Tu grito se apaga. Desearías haber destrozado los oídos de tu padre Cuando despiertas apurando los últimos espasmos, estás entre mi brazos hecha un sargazo blanco, en el barrio umbrío jamás dorado por los atardeceres. Hace frío. La puerta de nuestra habitación se abre.

Julio García

 


 

  << anterior
 

 

Marzo 2007 ©

   

 

calidoscopio.net © 2006/07