Sumario Miscelanea 1 Letras 1 Cine 1 Musica 1
Cabecera Calidoscopio
Centenario de Luchino Visconti

Por Julio A. González

“Si no existiera una conciencia eterna en el hombre, si como fundamento de todas las cosas se encontrase sólo una fuerza salvaje y desenfrenada que retorciéndose en oscuras pasiones generase todo, tanto lo grandioso como lo insignificante, si un abismo sin fondo, imposible de colmar, se ocultase detrás de todo, ¿qué otra cosa podría ser la existencia sino desesperación?“.
Soren Kierkegaard

¿Qué sabemos de nuestros recuerdos, de nuestros sueños, de nosotros mismos?
Blade Runner es ante todo un film de lecturas plurales que pertenece a ese grupo de obras que permanecerán siempre en la memoria colectiva.

En esta adaptación al cine de la novela escrita por Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, su director Ridley Scott supo como crear una historia de suspense, a partir de la evolución de un hombre a través de la definición de su antagónico, el replicante, y de la búsqueda desesperada de respuestas a las mismas preguntas, que la humanidad se ha planteado desde que existe una conciencia eterna. Dick, que siempre estuvo interesado en disertar sobre qué es lo real o concreto y que es lo humano , en esta obra, además, se interesaba por el criterio de discriminación.

El film se desarrolla en un universo terminal resultado de una guerra atómica, donde las industrias de ingeniería genética dominan económicamente el planeta. Unos seres virtualmente idénticos al hombre, creados como productos biotecnológicos para servir a la sociedad como esclavos, consiguen desarrollar el fenómeno de consciencia de su propia existencia y buscan quien pueda responder a sus preguntas. ¿Por qué morir?, ¿por qué han de perderse todas nuestras experiencias y nuestros recuerdos?

En esta búsqueda por encontrar la libertad de una identidad propia, de percibirse a sí mismos en el mundo, se nos muestra la exploración de un futuro pretendidamente cercano   –Los Ángeles 2019–, en el que los replicantes han sido capaces de desarrollar los sentimientos que los humanos han arrinconado en sus memorias.

Despreciados y perseguidos por la sociedad que los utiliza, han de enfrentarse a los llamados Blade Runner's, hombres especializados en identificar y eliminar replicantes. Pero lo complicado de esta tarea para los propios Blade Runner's, no es el enfrentamiento, si no lo que provoca, el miedo a cometer un error y retirar a un humano por descuido o equivocación.

Deckar (Harrison Ford)

"Desde allí llama a sus legiones, especie de ángeles degenerados, que yacen en espeso montón, como las hojas de otoño de que están cubiertos los arroyos de Valleumbrosa, donde los bosques de Etruria forman elevados arcos de ramaje; como los juncos flotan dispersos por el agua, cuando Orión, armado de impetuosos vientos, combate las costas del mar Rojo…".  
El paraíso perdido de John Milton.

Deckar (Harrison Ford), es un veterano Blade Runner, un hombre sin elección que lucha contra su pasado y sus recuerdos, e intenta indagar en las razones que llevan a este grupo de androides a quebrantar las leyes de la robótica y convertirse en un peligro para la sociedad. El método de identificación de replicantes frente a humanos es primordial, y para ello se realiza un test de empatía, un test que tiene como objetivo identificar sus respuestas ante la irracionalidad a través de reacciones involuntarias como la dilatación capilar, la fluctuación de la pupila o la dilatación involuntaria del iris. Las identificaciones son cada vez mas exhaustivas y difíciles, los Blade Runner's siempre tienen la sospecha de que las pruebas están superadas, como consecuencia de la implantación de los parámetros de las mismas, en los cerebros de los replicantes por sus creadores.

Estas memorias implantadas, estos recuerdos de las vidas de otras personas, consiguen procurarles un pasado que poder recordar y al cual poder recurrir.

Deckar se pregunta, si los replicantes nacen sin recuerdos, ¿Por qué coleccionan fotos familiares, si no tienen familia?

Las fotografías pasan a la memoria como certificados de sus existencias, de su paso por la vida, como una forma de seguir existiendo después de la muerte.

Este acercamiento a la parte más familiar de sus vidas, le irá poco a poco revelando que algunos logran descubrir en su interior, lo que los materialistas denominan conciencia reflexiva y los espiritualistas llaman simplemente alma.

A los replicantes, como a todos los seres humanos, les asusta pensar en el ineludible momento del fin de su existencia, y es por ello que se plantean la búsqueda de soluciones que alarguen su presencia en el mundo físico.

En esta perpetua búsqueda de conocimiento bajo un profundo complejo de Prometeo, son conscientes de que sólo su creador es capaz de aportar respuestas a todas sus preguntas.

"Tú, rubio ángel de la noche
Ahora, cuando el sol descansa sobre las montañas, la luz
abrillanta la antorcha del amor; tu radiante corona
¡ponla y sonríe sobre nuestro lecho nocturno!
Sonríe a nuestros amores,
y mientras echas las azules cortinas del cielo,
esparce tu helada de plata sobre cada flor que cierra sus dulces ojos con oportuno sueño…". William Blake.

¿Puede el creador reparar lo hecho?¿Puede evitar la degradación celular que pondrá fin a sus intensas vidas?. Es un proceso irreversible y fueron creados lo más perfectamente posible, lo más parecido al hombre, en algunos casos mejores, pero no fueron creados para envejecer. La única respuesta cierta es que no existe un final feliz para ellos.

Sólo durante ese último enfrentamiento antes de morir, esa última prueba entre la máquina y el ser humano, les hará sentirse más humanos, más vivos.

Pero, sabemos realmente ¿qué significa estar vivo?

 

 

 

 

 

Febrero 2008 ©

 

 

calidoscopio.net © 2006/08